Terapia Respiratoria: es la disciplina que se encarga del cuidado cardio-respiratorio. Es una respuesta a las exigencias y necesidades del medio externo, las cuales se reflejan en la alta incidencia de enfermedades cardio-pulmonares presentadas en nuestro país. La segunda causa de mortalidad a nivel mundial son los problemas cardíacos y la tercera causa son las enfermedades respiratorias asociadas a los crecientes niveles de contaminación y hábitos no saludables de vida como el consumo de cigarrillo. La terapia respiratoria comprende una serie de técnicas que ayudan a los pacientes a mejorar su respiración para que esta sea más espontánea, suelta y sana. Es importante recordar no comer antes de acudir a la sesión de terapia respiratoria.
Indicaciones: estado gripal, bronquiolitis, bronquitis, laringitis, faringitis, traqueitis, laringotraqueitis, rinofaringitis, sinusitis, EPOC ( Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica ) , asma, neumonía, atelectasia ( cierre total del bronquio) entre otras .
La terapia respiratoria aporta un manejo complementario al tratamiento médico que se realiza en el consultorio o en la casa del paciente. Nuestro objetivo es ayudar a los pacientes a mantener una higiene bronquial y pulmonar adecuada.
Durante el invierno es común la aparición de resfrió, infecciones respiratorias tales como: bronquitis, neumonía, sinusitis, rinofaringitis. El ambiente frío y la contaminación predisponen la aparición de enfermedades respiratorias. La población más vulnerable son los niños recién nacidos hasta los cinco años de edad y los adultos mayores.

Consejos para la prevención de enfermedades respiratorias:
1. Lavado de manos varias veces al día, especialmente luego de estar en contacto con secreciones.
2. Vacunación: los niños deben tener el esquema de vacunación al día, especialmente si han sido prematuros. Los adultos mayores de 65 años deben vacunarse con la vacuna de la influenza y neumococo para evitar las complicaciones secundarias asociadas.
3. Utilizar alcohol gel cuando no se dispone de agua.
4. Cubrir la boca y nariz para estornudar
5. Usar pañuelos desechables y botarlos después de usarlos.
6.Evitar espacios públicos mal ventilados y con aglomeración de personas.
7.Ventilar diariamente los espacios es clave en la prevención.
8.Evitar el contacto con personas enfermas.
¿Por qué es importante conocer la Fisioterapia Respiratoria en Pediatría?
En la actualidad, la incidencia de problemas respiratorios en la infancia está en aumento, sobre todo en los países desarrollados. La prematuridad, escolarización temprana o el incremento de alergias son algunas de las causas a las que se puede atribuir este problema.
Todo ello supone un aumento en el uso de los servicios de urgencias además del consiguiente estado de ansiedad y alarma que provoca en las familias. En muchas ocasiones se requieren hospitalizaciones que provocan ausentismo escolar y laboral en los niños y los papás, generando consecuencias importantes para quienes lo padecen.

La fisioterapia respiratoria es una herramienta fundamental para prevenir, curar o estabilizar las alteraciones que afectan al sistema respiratorio, lo que contribuye enormemente a la mejora de la calidad de vida de los niños y sus familias. Por todo ello, su conocimiento y aplicación es de suma importancia para todos aquellos niños con tendencia a sufrir alteraciones pulmonares. Terapia Respiratoria en niños: procedimiento ordenado por el médico, cuya finalidad es mejorar el patrón respiratorio del bebé, permeabilizar la vía aérea, procurar un alivio de su respiración a través del uso de medicamentos inhalados, fisioterapia de tórax, lavado nasal y estímulo de tos, entre otros, son terapias que ayudarán a que tu bebé mejore pronto. Respira vida te espera en la
Clínica Central del Quindío


Algunos consejos útiles
– Evita que el niño esté demasiado lleno, es mejor una comida ligera al menos 30 minutos antes del viaje… Pero también es contraproducente que no coma, la hipoglicemia puede ocasionar mareos y es más complicada.
– Escoge la mejor hora para viajar… Es preferible que coincida con las horas de sueño del niño… ¡Si está dormido no se marea!
– Realiza actividades que permitan que el niño se distraiga y disfrute del viaje, es mejor mirar hacia adelante en el sentido que se desplaza el vehículo y que pueda fijar su vista en un punto lejano de la carretera. Procura que no fijen su mirada en un punto dentro del carro como cuando ven películas, leen o juegan con consolas.
– Si notas que el niño está indispuesto, muy callado o empieza a ponerse pálido y sudoroso esos son los primeros síntomas… Abre las ventanas para que se ventile, disminuye la velocidad y si es posible haz una parada.
– Realiza paradas frecuentes para descasar, estirarse, ir al baño y que los niños tomen un poco de aire y se rehidraten.
– Saca lo mejor de ese piloto de rally que hay dentro de ti. Una conducción segura y consistente evitando movimientos bruscos en curvas y cambios de velocidad ayudan bastante en que no aparezca el mareo.
– No está demás llevar a la mano una bolsa plástica de boca ancha. En caso que se presenten los vómitos no solo evitaremos el reguero si no los olores que pueden empeorar el panorama…
Ten en cuenta que la cinetosis no es frecuente en niños menores de 2 años… Si se presentan vómitos en estos pequeños debes consultar a tu médico para descartar otras causas.
Por último, y si el problema es muy molesto y frecuente, al punto que es mejor no salir, podemos ayudar con algunos medicamentos para combatirlo, pero recuerda no auto medicarte y consultar siempre a tu médico para que realice una dosificación personalizada y te prevenga de los posibles efectos secundarios.
Ahora sí, a disfrutar plenamente de este descanso… Aprovecha este tiempo para compartir, conocer y aprender de tus hijos. Y sobre todo que el viaje sea un motivo de recuerdos únicos y agradables.
